Los mercadólogos tienen que identificar
quién toma la decisión
de compra, el
tipo de decisión de que se trata y las
etapas
o pasos en el proceso de decisión de compra. Y cuando nos referimos
a mercadólogos quizás a usted también le pase, que se imagina
una gran empresa donde existe un departamento específico que se dedica
a las acciones de marketing. Sin embargo, de ahora en más cuando nos
referimos a mercadólogos, y teniendo en cuenta que este magazine se dirige
especialmente a pequeñas y medianas empresas deberemos asociar esa figura
con quien desempeña ese papel en nuestro negocio. Incluso en una empresa
chica hay una persona que se dedica de la parte comercial, muchas de las veces
incluso el dueño. Otro aspecto a tener en cuenta es que generalmente
cuando se habla de una compra/venta se asocia esta acción con la comercialización
de un producto, y creemos que si vendemos un servicio este análisis no
puede ser hecho. Quizás la respuesta más simple a esto es que
existe una filosofía cada vez más aceptada de que
no se
venden productos sino servicios, día a día se vuelve más
fácil que una empresa consiga copiar exactamente el producto de su competencia,
por lo tanto la diferencia más significativa se puede conseguir con el
servicio.
Por lo tanto, si usted presta un servicio, este artículo
también es para usted.
FUNCIONES DE COMPRA
Es posible distinguir cinco funciones que podría desempeñar la
gente en una decisión de compra:
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Iniciador.
Una persona que sugiere la idea de adquirir el producto o servicio específico.
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Influyente.
Una persona cuyos puntos de vista o sugerencias tienen algún peso
en la decisión final. |
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El
que decide. Una persona que determina alguna parte de la decisión
de compra. |
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Comprador.
La persona que hace la compra. |
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Usuario.
Una persona que consume o usa el producto. |
Una empresa necesita identificar estas funciones porque tienen implicaciones en
el diseño del producto, la determinación de los mensajes y el
destino que se asigna al presupuesto de promoción.
TIPOS DE CONDUCTA DE COMPRA
El proceso de toma de decisiones del consumidor varía según el
tipo de decisión de compra. Entre más complejas y costosas son
las decisiones, tienden a requerir más deliberación del consumidor
y más participantes en la compra.
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Alto
compromiso
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Bajo
compromiso
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Diferencias
significativas entre marcas
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Conducta
compleja de compras
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Conducta
de compra que busca la variación
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Pocas
diferencias entre marcas
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Conducta
de compra que reduce la disonancia
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Conducta
de compra habitual
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1.
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Conducta
de compra compleja: los consumidores pasan por una conducta de compra
compleja cuando están muy involucrados en la adquisición
y tienen conciencia de que existen diferencias de importancia entre
las marcas, y se ven muy involucrados en la compra cuando ésta
es costosa, arriesgada y muy autoexpresiva. En general, el consumidor
no tiene una gran conocimiento de la categoría del producto y
debe aprender mucho al respecto. Este comprador pasará por un
proceso de aprendizaje cognoscitivo que se caracteriza, en primer lugar,
por el desarrollo de creencias sobre el producto, después por
actitudes y, por último, por hacer una elección cuidadosa
de compra. El mercadólogo necesita desarrollar estrategias que
ayuden al consumidor en el aprendizaje acerca de los atributos y clase
de producto, la importancia relativa de estos atributos y la permanencia
de su marca en los atributos de más importancia. El mercadólogo
debe diferenciar las características de su marca.
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2.
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Conducta
de compra que reduce la disconformidad: a veces el consumidor participa
mucho en una compra, pero no observa diferencias entre marcas. La participación
intensa se basa en el hecho de que la compra le resulta costosa, poco
frecuente y riesgosa. En este caso, el comprador realizará compras
en distintos lugares para enterarse de qué está disponible,
no obstante, comprará con rapidez porque las diferencias entre
marcas no son notorias. Sobre todo, el comprador responderá ante
un precio favorable o comprará por conveniencia. Después
de la compra, es posible que el consumidor perciba cierta disconformidad,
la cual se genera como consecuencia de observar ciertas características
poco favorables, o bien de escuchar opiniones favorables en relación
a otras marcas. En este caso, la comunicación de mercadotecnia
tiene que orientarse a proporcionar creencias y evaluaciones que ayuden
al consumidor a sentirse bien cerca de su elección de marca.
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3.
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Conducta
de compra habitual: muchos productos son adquiridos en condiciones
de poca participación del consumidor y ausencia de diferencias
de marca importantes. Existe considerable evidencia de que los consumidores
están poco involucrados en la compra de la mayor parte de los
productos de bajo costo y que se adquieren con frecuencia. En estos
casos, la conducta del consumidor no pasa por la secuencia normal creencia
- actitud - conducta. Los consumidores no buscan exhaustivamente información
sobre las marcas, ni evalúan sus características o toma
una decisión de peso sobre cuál adquirir. Son, por lo
contrario, receptores pasivos de información cuando ven anuncios
por televisión o impresos. La repetición de los anuncios
da lugar a la familiaridad con la marca, más que convicción
por la marca. Los consumidores no forman una actitud hacia una marca,
sino que la relacionan porque les resulta familiar. Después de
la compra, es posible que ni siquiera la evalúen, debido a que
no están involucrados con el producto. Entonces, el proceso de
compra es: creencias de marca formadas por aprendizaje pasivo, seguidas
por conducta de compra a la que puede seguir o no una evaluación.
Los mercadólogos de productos de baja participación con
pocas diferencias de marca encuentran que es efectivo utilizar promociones
de precio y ventas como incentivo para la prueba del producto, ya que
los compradores no están muy comprometidos con ninguna marca.
Deben observarse varios aspectos: el texto del anuncio debe hacer énfasis
en sólo algunos puntos clave, son importantes los símbolos
visuales e imágenes, la planeación de la publicidad debe
basarse en la teoría clásica del condicionamiento, en
la cual el comprador aprenda a identificar un producto determinado mediante
un símbolo que lo acompaña en forma repetitiva. Los mercadólogos
pueden tratar de convertir el producto de baja participación
en uno de más alta participación. Esto puede lograrse
vinculando el producto a algún concepto de involucramiento.
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4.
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Conducta
de compra de búsqueda de variedad: algunas situaciones de
compra se caracterizan porque hay poco involucramiento del consumidor,
pero diferencias importantes de marca. Con frecuencia se observa que
los consumidores hacen muchos cambios de marca. La estrategia de mercadotecnia
para el líder del mercado en esta categoría de productos
es diferente a la de las marcas menores. El líder en el mercado
tratará de estimular la conducta de compra habitual mediante
el dominio de espacio en los anaqueles, evitando que se agoten las existencias
y auspiciando una publicidad que se recuerde con frecuencia.
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INVESTIGACIÓN DEL PROCESO DE DECISIÓN DE COMPRA
Los consumidores pueden segmentarse en términos de
estilos de compra
y pueden dirigirse diferentes estrategias de mercadotecnia a cada segmento.
Para conocer las etapas comunes del proceso de compra, los mercadólogos
pueden hacer una introspección sobre el probable comportamiento propio
(método introspectivo), aunque esto tiene una utilidad limitada. Pueden
entrevistar a un pequeño número de compradores recientes, pidiéndoles
que recuerden los hechos que los condujeron a la adquisición del producto
(método retrospectivo). Pueden buscar algunos consumidores que planean
comprar el producto y pedirles que señalen en voz alta su proceso de
compra (método prospectivo). O bien, pueden solicitar a los consumidores
que describan la forma ideal de comprar el producto (método prescriptivo).
ETAPAS DEL PROCESO DE DECISIÓN DE COMPRA
El proceso de compra se inicia mucho antes que la compra en sí y tiene
consecuencias mucho después que se ha realizado la compra.
Reconocimiento de la necesidad: el proceso de compra comienza
cuando el comprador reconoce un problema o necesidad. La necesidad puede ser
accionada por estímulos internos o externos.
Si recaba información de varios consumidores, el mercadólogo puede
identificar los estímulos más frecuentes que generan interés
por determinada clase de producto.
Búsqueda de información: un consumidor complacido
manifestará propensión a buscar más información.
El
estado de búsqueda moderada se denomina
atención
acrecentada. Una
búsqueda de información activa
consiste en buscar material y emprender otras actividades de investigación
para conocer más. El entusiasmo con que se emprenda la búsqueda
depende de la intensidad del impulso, de la información inicial con que
se cuenta, de la facilidad para obtener información adicional, del valor
que se le conceda y de la satisfacción que se obtenga de ella. Por lo
regular, la búsqueda por parte del consumidor se incrementa según
vaya el consumidor de las situaciones de
solución limitada del problema
a solución extensiva del problema.
Para el mercadólogo resultan de interés las principales fuentes
de información a las que recurrirá el consumidor y la influencia
que cada una tendrá en la subsecuente decisión de compra. Las
fuentes de información del consumidor comprenden cuatro grupos:
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Fuentes
personales: familia, amistades, vecinos, conocidos. |
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Fuentes
comerciales: publicidad, vendedores, distribuidores, empaques, exhibidores. |
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Fuentes
públicas: medios masivos, organizaciones de clasificación
de consumidores. |
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Fuentes
experimentales: manejo, análisis, empleo del producto. |
La cantidad e influencia relativa de estas fuentes de información, varía
según la categoría de producto y las características del
consumidor. Cada fuente de información desempeña una función
algo diferente para influir en la decisión de compra. La información
comercial, por lo general, cumple una función informativa, y las fuentes
personales, una función de legitimación y/o evaluación.
A través de recabar información, el consumidor conoce las marcas
que existen en el mercado y sus características. El conjunto total de
marcas disponibles es llamado
grupo de conocimiento. Algunas de
estas marcas satisfarán los criterios iniciales de compra e integrarán
el
grupo de consideración. Conforme se reúne más
información, sólo algunas marcas permanecerán como alternativas
importantes y formarán el
grupo de alternativas.
Por tanto, una empresa debe
"estrategizar" para que su marca
forme parte del grupo de prospectos conocidos, del de consideración y
del de alternativas.
En lo que se refiere a fuentes de información del consumidor, el mercadólogo
debe identificarlas con cuidado y evaluar su importancia relativa.
Evaluación de alternativas: no existe un proceso único
de evaluación que utilicen todos los consumidores, o ni siquiera un consumidor
en todas las situaciones de compra. Existen varios procesos de evaluación
de la decisión. Los modelos que más se utilizan en el proceso
de evaluación por parte del consumidor, están orientados en forma
cognoscitiva, o sea que ven al consumidor formándose juicios de producto,
primordialmente sobre bases conscientes y racionales.
Los atributos que resultan interesantes para los consumidores varían
dependiendo del producto.
Los consumidores difieren en cuanto a los atributos de un producto que consideran
relevantes o sobresalientes. Pondrán más atención en aquellos
que les darán los beneficios que buscan. Con frecuencia, el mercado para
un producto puede segmentarse de acuerdo con los atributos sobresalientes para
diversos grupos de consumidores.
A los mercadólogos debe preocuparles más la importancia de los
atributos que el que sobresalgan. Deben medir los
pesos de importancia
que los consumidores adjudican a los diferentes atributos.
Las
creencias relativas a la marca constituyen la
imagen de marca.
Las creencias del consumidor en relación a la marca pueden variar en
función de sus experiencias y el efecto de la percepción selectiva,
la distorsión selectiva y la retención selectiva.
Se presume que el consumidor tiene una
función utilitaria
para cada atributo. Esta función describe la
forma en que el consumidor
espera que la satisfacción proporcionada por el producto varíe
con los diferentes niveles de cada atributo.
El consumidor llega a las actitudes (como juicio o preferencias) hacia las marcas
alternativas, a través de algún
procedimiento de evaluación.
El
modelo de valores de expectativas es uno de los diversos modelos posibles
para describir la forma en que los consumidores evalúan las alternativas.
Un fabricante puede hacer varias cosas para influir en las decisiones del
consumidor:
· Modificar el producto.
· Alterar las creencias sobre la marca.
· Alterar las creencias acerca de las marcas de la competencia.
· Alterar los puntos de importancia.
· Llamar la atención sobre características inadvertidas.
· Cambiar los ideales del consumidor.
Decisión
de compra: pueden intervenir dos factores entre la intención
de compra y la decisión de compra:
1. La
actitud de otros: la medida en que la actitud de otra persona reduce
la alternativa preferida de alguien, depende de dos cosas: la intensidad de
la actitud negativa de la otra persona hacia la alternativa que prefiere el
consumidor y la motivación del consumidor para dar gusto a los deseos
de la otra persona.
2. Factores situacionales no previstos: el consumidor forma
una intención de compra basándose en factores como el ingreso
familiar esperado, el precio esperado y los beneficios que espera obtener
del producto. Cuando el consumidor está a punto de actuar, pueden brotar
factores situacionales no previstos que modifiquen la intención de
compra.
La decisión del consumidor de modificar, posponer o evitar una decisión
de compra está muy influenciada por
el riesgo percibido. La magnitud
del riesgo percibido varía según la cantidad de dinero en juego,
el grado de incertidumbre respecto a las características y el nivel de
confianza en sí mismo del consumidor. El mercadólogo debe entender
los factores que generan sensación de riesgo en los consumidores, y proporcionales
la información y el apoyo que reduzcan el riesgo percibido.