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Enviado Por Pablo García Velasco
- de Guadalajara, México
Customer Relationship Management (CRM) o "Administración
de las Relaciones con los Clientes" es definida como una
estrategia de negocios habilitada por tecnología que tiene
por objetivo permitir a las compañías tener un mejor
servicio para sus clientes, incrementar ventas y reducir costos.
La razón principal de implementar este sistema quizás
es el tener una visión comprensiva del consumidor, el tener
una herramienta que ayude a desarrollar productos que cumpla las
necesidades del mismo.
Sin embargo, en el mercado en general se lo ve escépticamente
a este sistema, que se pueda implementar efectivamente o que vaya
a crear realmente un beneficio a largo plazo a la empresa. Se
cree que gran parte de la imagen fatalista que se tiene del mismo
es a consecuencia en gran parte de los medios, con la existencia
regular de artículos relativos al CRM que mencionan precios
exorbitantes, retornos a la inversión ridículos
e iniciativas sin éxito. Estadísticas como las de
Gartner Inc. hacen que esta situación sea más escandalosa,
indicando que el índice de fracasos del CRM oscila entre
los 50 y 80%, aunque incluso se menciona por otras fuentes en
la prensa que este índice está entre los 75 y los
85%. Es preciso identificar hasta donde una implementación
puede considerarse un "fracaso", ya que una implementación
fallida no indica necesariamente la pérdida total, por
lo que estos índices podrían incluso calificarse
como subjetivos. También es importante destacar los casos
de éxito, que no son tan mencionados, así como las
razones de los fracasos en la mayoría de los casos.
Un estudio de Conning & Company arrojó que los sistemas
CRM llegan a costar hasta 100 millones de dólares, con
un alto índice de fracasos, calificando los resultados
"menos que mágicos", dado que una causa mayor
de los fracasos tenía más que ver con la cultura
que con la tecnología. Tenía que ver con la forma
como compartían información los departamentos en
las empresas, ya que si ésta no es eficaz el sistema fracasa.
Una gran falla, para empezar, es que la empresa busque a través
del sistema tecnología, una tecnología inteligente
que por si misma identifique la información, la asimile
y la vincule, cosa que no puede hacer el sistema por si mismo.
Otra idea errónea es que se vea como una solución
técnica. Además, la mayoría de las implementaciones
se hacen muy de prisa, siendo que en realidad es un proceso que
se debe hacer con calma y por pasos. También se puede destacar
la mala planeación, la demasiada expectativa e incluso
la distorsión de la información por parte del vendedor,
hablando incluso de más de las habilidades del producto,
pero perdiendo cuidado en mencionar los detalles con respecto
al cuidado que se tiene que tener con el mismo.
Un programa de este tipo proporciona comunicación, más
que tecnología, y requiere de mucha creatividad para establecer
ese vínculo emocional que tanto se busca con el cliente.
Antes los negocios locales trataban de tener una relación
fuerte con sus clientes, sin embargo las grandes empresas actuales
requieren de tecnología para poder lograr ese vínculo
con sus clientes. Es muy importante ese enfoque al mejor cliente,
considerando que el 80% de lo que se obtiene en el negocio proviene
de tan sólo el 20% de la clientela.
A la comunidad tecnológica le parece que el CRM más
importante es el de Microsoft (dirigido a las pequeñas
y medianas empresas), el cual en su versión 1.0 se enfoca
a las ventas a través de la automatización. Se cree
que Microsoft cambiará la forma como los negocios emergentes
perciben herramientas que crean valor estratégico en corporaciones
de negocios, como el CRM.
En teoría, los elementos clave de la implementación
del CRM son procesos efectivos de mercadotecnia, ventas y soporte
técnico, encontrar la persona con las habilidades adecuadas
en el trabajo correcto, datos confiables (actualizados, totalmente
compartidos intradepartamentalmente y totalmente identificados
por el sistema), el paquete adecuado de CRM (la escalabilidad
y personalización adecuadas) y empleados entrenados adecuadamente
en el manejo del sistema. Todos estos elementos son igualmente
importantes para la implantación exitosa del paquete. Es
importante también encontrar un vendedor que este en continuo
contacto con la empresa a manera de consultor para verificar que
las metas se están efectivamente alcanzando, que ayude
a encontrar las personas adecuadas para los puestos clave en mercadotecnia
y ventas y a analizar la información con respecto a sus
clientes para alcanzar mayores utilidades. Es necesario que en
el proceso se les dé el mismo cuidado tanto a la parte
de la estrategia de ventas y la del manejo de la información,
como a la tecnológica, y que todas estas partes se manejen
en forma cohesiva.
La implementación práctica tiene que contemplar
e interconectar la experiencia del cliente, penetración
del mercado, oferta y medición y mejoras, lo cual es muy
variable de un negocio a otro. Se puede efectuar en muchas áreas
funcionales en el negocio, pero lo ideal es implementarlo en el
área que ofrezca el mayor retorno en el menor tiempo primeramente
(primero implementarlo a un departamento y después involucrar
a los demás).
La base de la iniciativa de implementación quizás
es tener consciente el modelo operativo del negocio, así
como sus procesos, procedimientos, enfoques al cliente, reglas
y políticas. Es necesario revisar, comprender, modificar
(de ser necesario) y utilizar cada uno de ellos antes de seleccionar
el sistema.
Otros aspectos que se deben considerar en la implementación,
por nombrar tan sólo unos cuantos, son una propuesta de
integración, las vías de comunicación (preferentemente
efectivas a múltiples), futuras actualizaciones (sin dejarse
sorprender por algunas que no le puedan servir a la empresa) y
posibles complicaciones de las mismas con la personalización
del sistema, estar completamente familiarizado con los elementos
del mercado del CRM, enlistar prioridades que se necesitan en
el sistema, el grado de implementación que se requiere
(a mayor grado, mayor costo, con relación al software en
sí puede variar del 50% al 400% del valor del mismo). Algunos
consejos a seguir en la compra del sistema es nunca tomar la primer
oferta, dado que existe mucha variabilidad en el costo, especialmente
con relación al servicio, y de ser posible tratar de localizar
empresas de una implementación vertical similar con el
sistema, para poder aprender de sus errores.
En si, el CRM parece que está sufriendo de errores en etapas
iniciales, pero que está aprendiendo de ellos y es parte
de un desarrollo evolutivo, tal como lo ha vivido el e-commerce.
Tampoco es un remedio mágico, pero sí parte de una
estrategia general, que al ser apropiadamente integrado puede
llevar a los mejores resultados. Solo es cuestión de saber
exactamente qué es lo que se quiere antes de empezar a
trabajar en ello y tener en cuenta que la mayoría de los
fracasos son por descuidos propios.
John Goodman, presidente de OgilvyOne, considera que cada una
de las 3,500 empresas más grandes del mundo empleará
entre 50 y 130 millones de dólares en los siguientes tres
años, la mayoría destinado a software. Esto quizás
no se podrá determinar a ciencia cierta, pero lo que si
parece lógico es que este tipo de sistemas seguirá
siendo de interés mientras que en las industrias siga existiendo
un interés por mantener un enfoque hacia el cliente.
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